Tecnología de microalgas para limpiar la atmósfera

A la par con los avances tecnológicos, se vive una carrera por el desarrollo de alternativas industriales y energéticas limpias que ayuden a revertir el cambio climático.

Para lograrlo actualmente en varios países existen científicos que se han dedicado a estudiar un recurso que se han convertido en una de las opciones más viables: las microalgas. Las microalgas constituyen una de las formas de vida más primitivas del planeta.
Presentes en glaciares, océanos, ríos y todo cuerpo de agua dulce o salada, las microalgas constituyen una de las formas de vida más primitivas del planeta. En ellas recae la responsabilidad de proveer más de la mitad del oxígeno presente en la tierra.

“Ya tiene varios años que se utilizan estas algas en diversas aplicaciones, principalmente en Asia, en China, pero recientemente se han estudiado para aplicarlas en la captura de algunos contaminantes presentes en la atmósfera”, comenta Carlos Monroy, un joven biólogo, director general y fundador de BiomiTech, a quien el sol de puebla realizó una entrevista para conocer más acerca de la utilización de estas en favor de la ecología ambiental.

BiomiTech es empresa mexicana, con presencia en Puebla, Ciudad de México y en Reino Unido, donde aseguran estar consciente de las consecuencias de la contaminación del aire y sus efectos negativos en la salud de las personas, donde se ha buscado generar soluciones tecnológicas, inspiradas en la naturaleza, para mitigar la polución y convertir las ciudades en sustentables. Y encontraron la respuesta en las algas y en su capacidad de filtrar el aire.

“Existen más de 60,000 especies distintas de microalgas, que están presentes en todos los reinos de la naturaleza, a excepción del animal, y que habitan y se reproducen por todo el planeta”, cuenta Carlos Rodríguez-Villa, director de AlgaEnergy, una empresa española líder en la investigación con microalgas.

Aun así, sus ventajas no se limitan a la producción de oxígeno, sino que además se estima que su capacidad de captación de CO2 ambiental es superior a la de otras plantas. Según Villa, una hectárea de cultivo de microalgas captura el equivalente a un bosque de 30 hectáreas con 26,000 árboles.

Algunas algas son de agua dulce, otras de agua salada, dependiendo cuál sea el subproducto que quieres elaborar va a ser el tipo de alga; primero se seleccionan las microalgas, que crecen en aguas salobres, ríos y diferentes ecosistemas.

Entonces se identifica y aíslan las algas que tienen las características de capturar grandes cantidades de agentes contaminantes atmosféricos. Para identificarlas se toma una muestra de un manto acuífero con una micropipeta, ahí se selecciona una sola célula y se pone a cultivar con el objetivo de tener las especies que tienen características de absorción de contaminantes.

El utilizar estas microalgas para reducir agentes contaminantes atmosféricos, pues además de captar dióxido de carbono, también absorben óxido de nitrógeno y óxido de azufre. Gracias a esto es posible crear una biomasa que se usa para generar otros productos.

Esto da lugar, explica, a una economía circular. Es decir, que reutilizas la contaminación del aire para producir otro subproducto y no se queda solamente en generación de basura, como ocurre con otros filtros tradicionales, que consumen mucha energía y producen desperdicios cuando se saturan.

Fuente: Sol de Puebla

Foto: Unsplash

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