La importancia de construir accesos para todos a una alimentación digna

En un país como México, contamos con muchas opciones de comidas y una gastronomía reconocida en todo el mundo, es difícil imaginar que millones de personas no tienen acceso para satisfacer sus necesidades nutricionales.

El Economista por medio de Eugenia Ortiz Rubio nos explica algunas estadísticas que corroboran este hecho, además nos enseña cómo ha contribuido al cambio a través del programa de responsabilidad social Saber Nutrir de Grupo Herdez, proyectos sustentables que valen la pena replicar en todo México y el mundo.

De acuerdo con la FAO, un 12.3% de la población mexicana se ubica por debajo del nivel mínimo de consumo de energía alimentaria, cifra mayor al 7.1 por ciento que se reportó en el periodo 2017 a 2019.

Estas cifras son impresionantes y hasta podrían considerarse desalentadoras cuando en la agenda 2030 de la Organización de las Naciones Unidas se encuentra como prioridad combatir el hambre en el mundo. Sin embargo, son más reveladoras cuando nos damos cuenta de que estos números representan a personas y familias enteras que diariamente tienen qué pensar qué pondrán sobre la mesa.

Con esto en mente, hace 10 años se desarrolló un proyecto cuyo principal objetivo era, en primer lugar, hacer llegar insumos básicos a poblaciones con vulnerabilidad alimentaria. Saber Nutrir, de Grupo Herdez, nació del espíritu filantrópico de una compañía cuyo negocio son los alimentos, y que, por tanto, conoce la importancia de los mismos.

En su primera fase, y bajo el primer nombre “Herdez Nutre”, en 2006 desarrollaron un programa que pudiera contribuir directamente a resolver el hambre y la desnutrición existentes en comunidades de la costa y sierra de Oaxaca.

El principal objetivo de ese entonces fue rehabilitar a los menores de 5 años que presentaban algún grado de desnutrición, atender a mujeres embarazadas, impartir cursos sobre alimentación, prácticas de higiene y nutrición preventiva, beneficiando a 285 familias.

Sin embargo, con el avance y desarrollo de esta primera fase, surgió un fenómeno interesante: la comunidad empezó a participar activamente en la construcción de más y mejores prácticas que involucraban otros aspectos de su desarrollo y bienestar. Ya no era suficiente solo con talleres y mediciones para evaluar la desnutrición de los niños.

El proceso de transformación comenzó y Saber Nutrir se ha ido consolidando como un proyecto que busca, más allá de combatir la desnutrición, en construir comunidades autónomas que cuenten con un proceso de nutrición sostenible cubriendo tres ejes importantes de desarrollo para brindar seguridad alimentaria.

A través de la instalación de proyectos productivos, como huertos y gallineros, y trabajando en conjunto con Fundación Pro Mazahua y un equipo de ingenieros agrónomos, nutriólogos y promotores, las familias de nuestro programa hoy pueden obtener sus alimentos y generar sus propios insumos.

En la transformación hacia un proyecto integral de sustentabilidad alimentaria, brindan acceso seguro al agua, a través de cisternas, pozos, purificadores de agua y baños con biodigestor, asegurando las condiciones de limpieza y saneamiento que necesita la comunidad para su bienestar y el desarrollo de los proyectos.

Saber Nutrir se ha convertido en el programa de Grupo Herdez que abandera la nutrición sostenible y ha transformado la vida de 573 familias de 30 comunidades, a través del acceso a todas las personas, en especial los niños, a una alimentación suficiente y nutritiva durante todo el año, proveyendo herramientas y recursos económicos y productivos para fomentar la autonomía.

Fuente: El Economista

Foto: Unsplash

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