¿La alimentación vegana es el futuro?

En el día mundial del veganismo, este estilo de vida cada vez tiene más consumidores, pues protege el ambiente, evita la propagación de zoonosis, hace justicia por los derechos animales, provee alimentos de calidad y es económicamente ventajoso.

Adoptar una alimentación vegana es una gran alternativa para cambiar nuestros hábitos y proteger el medioambiente, o al menos adoptar algunas prácticas del veganismo e incorporarlas en nuestro estilo de vida. La industria que cría animales para consumo genera un alto grado de detrimento medioambiental con impactos sobre las poblaciones más vulnerables. Propicia el surgimiento de muchas enfermedades tanto zoonóticas como de las que más afectan a la población humana.

Desde 1994, el Día del Veganismo se conmemora cada 1 de noviembre. La celebración de esta jornada busca, entre otros fines, que quienes consumen productos de origen animal reflexionen y se replanteen su uso no solo en la alimentación, sino también en otros ámbitos como la ropa y el calzado o los cosméticos. En el caso de la alimentación, quienes comen carne, pescado, lácteos y otros productos de origen animal son, con mucho, la mayor parte de la población. Sin embargo, en algunos países la cantidad de personas que declaran seguir un régimen vegano parece que va en aumento.

Una encuesta realizada en cuatro países europeos (España, Francia, Alemania y Reino Unido) por la consultora Appinio indica que el 56% de los españoles considera que la alimentación vegana tiene un menor impacto ecológico y, por lo tanto, debería incentivarse.

El Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC) de la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió en 2015 que el consumo de carne roja podría ser “probablemente carcinógeno para los humanos” y el de carne procesada “carcinógena para los humanos, basada en evidencia suficiente en humanos de que el consumo de carne procesada causa cáncer colorrectal”.

La Agencias Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) recomienda que el consumo de carne a la semana no supere los 200-500 g y sea preferiblemente de pollo o conejo (y no más de 2 raciones/semana de carne roja).

El 60% de la tierra agrícola mundial se utiliza para pastoreo de animales, pero un tercio de lo producido se desperdicia, por lo que un 10% de la población pasa hambre. El veganismo es una lucha política y social que busca cambios individuales, globales y estructurales para garantizar la sostenibilidad del planeta, para defender a quienes sufren terribles niveles de sufrimiento y para asegurar que todas las personas tengan acceso a un plato de comida.

Foto: Unsplash

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