¿Hay buenas noticias sobre la lucha contra el cambio climático?

Mucho se habla de las malas noticias, pero a pesar de todo hay algo de esperanza en mejorar el ambiente, siempre que trabajemos juntos y comprometidos.

El 1 de noviembre comenzó en Glasgow la Conferencia sobre Cambio Climático de las Naciones (COP26) y en BBC Mundo, nos comentan algunos aspectos positivos de la lucha contra un problema que ya está provocando efectos devastadores en las vidas de millones de personas.

1. El trabajo de comunidades locales para proteger la naturaleza ha dado resultados

Singh es miembro del Climate Imagination Fellowship, un proyecto de la Universidad Estatal de Arizona que busca historias positivas sobre el futuro para impulsar acciones en el presente.

Lo primero que me advierte es cómo usar el término «positivo» en el contexto del cambio climático.

«La forma en la que yo quiero usar esa palabra es desde la perspectiva de la gente que ya está luchando, que ya ha sido golpeada por el apocalipsis, ya sea que hablemos de los indígenas, de los pobres del sur global, de la gente de color o de muchas mujeres que han sido afectadas desproporcionadamente por el cambio climático», explica.

«Ellos están en la peor situación en comparación con la mayoría de nosotros. Y aun así, pienso que la esperanza viene no sólo porque ya hay tecnologías alternativas, sino por esas mismas comunidades».

El cambio climático, indica la también autora, no es el único problema socioambiental que tenemos: la pérdida de biodiversidad es solo otro más y, a eso, se suma la tremenda desigualdad social.

«No esperen que sólo los pueblos indígenas defendamos la Amazonía, es una lucha de todos. Esas comunidades tienen el derecho de escoger su propio camino, son inteligentes, creativas, apasionadas. Eso es lo que me hace sentir positiva sobre el problema del clima».

Singh reflexiona sobre el sufrimiento de muchos indígenas, en algunos casos «amenazados por la minería y los derrames de petróleo» y en otros, sacudidos por la violencia y los asesinatos.

2. El tema «nunca ha estado tan arriba en la agenda» de gobiernos y empresas

«El clima nunca ha estado tan arriba en la agenda política. Si pensamos en el Acuerdo de París —firmado en abril de 2016 y que establecía medidas para la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero— (el tema) ahora está incluso más arriba», dice Pérez-Cirera.

«Tener al primer ministro chino y al presidente de Estados Unidos hablando del clima como una de sus tres prioridades políticas a nivel nacional es algo que no habíamos visto antes».

«Hay una conciencia muy clara de que si no se toman medidas claras para abordar el cambio climático en los próximos 10 años, los eventos meteorológicos extremos van a ser abrumadores, especialmente para los países en desarrollo».

3. Tenemos mucha más información para prevenir desastres

El estudio del cambio climático ha hecho que se desarrollen nuevas herramientas de investigación y modelos de análisis.

«Tenemos más datos y cuanto más información tengamos a lo largo del tiempo, mejor podemos entender lo que está pasando así como la dirección y magnitud del cambio», le dice a BBC Mundo Erika Podest, científica del Grupo de Ciclo y Ecosistemas del Carbono en la División de Ciencias de la Tierra del Laboratorio de Propulsión a Reacción de la NASA.

La NASA posee una flota de satélites para el monitoreo de nuestro planeta, al igual que otras agencias espaciales, como la europea y la japonesa. De hecho, un grupo de científicos está usando la Estación Espacial Internacional para estudiar el clima de la Tierra.

Por ejemplo, detectar la vulnerabilidad de zonas en las que se quiere construir puede salvar vidas y reducir pérdidas económicas.

4. Las fuentes de energía alternativas son cada vez más accesibles

Pérez-Cirera explica que uno de los argumentos fuertes que había en el pasado contra las energías eólica y solar eran los costos que implicaban esas tecnologías.

«Pensando en los costos del mercado, la solar por ejemplo es muy competitiva. Ha llegado a unos precios mínimos impresionantes, lo cual, con los marcos de política adecuados, la hace una alternativa perfectamente viable».

Otro argumento que se utilizaba es que no siempre hay sol y no siempre hay viento.

«Algunos políticos que tenían relaciones con la industria del petróleo decían que las energías renovables no eran confiables. Sin embargo, ya hay disponibles sistemas de almacenamiento de la energía».

«Si tienes meses con mucho viento, puedes almacenar esa energía y usarla en otro momento. Antes esa baterías de almacenamiento eran muy caras, ahora son muy accesibles».

5. Pese a la urgencia, «hay tiempo» y todos podemos contribuir

«El planeta se está calentando y ya estamos viendo los impactos del cambio climático», indica Podest. A medida que se agrava la situación, vamos a ver eventos extremos más a menudo: olas de calor, de frío, huracanes más intensos.

«Pero hay tiempo para cambiar o por lo menos parar y comenzar a revertir los daños que hemos causado en el medioambiente», dice. No sin aclarar que «mientras más rápido actuemos, mejores son las posibilidades de preservar nuestro planeta de una forma que sea habitable».

Según ella, las acciones más importante a nivel individual tienen que ver con minimizar el consumo de combustibles fósiles, el uso de carros convencionales, de recursos como electricidad o agua.

Si queremos tener un futuro próspero y más equitativo, tenemos que voltear a centrarnos en la naturaleza.

Fuente: BBC

Foto: Unsplash

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *