El cambio climático impacta a las personas con discapacidad

El calor extremo, los incendios destructivos y sequías, son fenómenos climáticos inducidos por el hombre que han convertido en un elemento cotidiano de la vida actual.

Pero a pesar de las señales de advertencia de la Madre Tierra, la brecha entre lo que debemos hacer para reducir los impactos del cambio climático y las acciones que realmente estamos tomando es amplia, y cada vez más amplia.

Sin embargo, estos desastres naturales no ocurren en el vacío. Durante las emergencias relacionadas con el clima, las personas discapacitadas pueden verse afectadas de manera desproporcionada debido a los desafíos estructurales inherentes a nuestra comunidad.

Como hemos visto en los últimos años, los incendios forestales pueden comenzar y extenderse rápidamente sin previo aviso. Las órdenes de evacuación pueden llegar demasiado tarde, especialmente para aquellos con consideraciones de movilidad adicionales. Incluso los días excesivamente calurosos pueden poner en peligro la vida, con una variedad de afecciones, como lesiones en la columna, que dificultan que el cuerpo regule la temperatura.

Los factores sociales también son una consideración aquí, dado que los residentes con discapacidades tienen más probabilidades de experimentar pobreza o viviendas inadecuadas que pueden no tener aire acondicionado.

La salud comprometida también hace que las personas discapacitadas sean más vulnerables a los eventos climáticos extremos, la pérdida de servicios de los ecosistemas o las enfermedades infecciosas.

En una emergencia climática, las personas discapacitadas pueden ser más vulnerables a contraer enfermedades infecciosas debido a condiciones subyacentes. Por ejemplo, se descubrió que el huracán Katrina impactó de manera desproporcionada a más de 100,000 personas con discapacidades que van desde impedimentos visuales y físicos hasta discapacidades de aprendizaje. Incluso en eventos no extremos, como la contaminación del aire, la salud puede verse comprometida a largo plazo, especialmente para las poblaciones vulnerables.

A pesar de la brecha actual, nuestro estado está trabajando para lograr un progreso importante en la lucha contra el cambio climático. El progreso comienza con el uso de más recursos energéticos limpios.

Aprovechar las capacidades solares y eólicas solo se volverá más imperativo con el tiempo, pero la mayoría de las personas usan más energía en el hogar por las noches, que es el mismo momento en que la disponibilidad de estas fuentes de energía limpia se vuelve limitada.

Fuente: Pasadena

Foto: Unsplash

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *