¿Cómo reducir el impacto ambiental de las criptomonedas?

La contaminación es uno de los problemas más relevantes que existen en torno a criptomonedas como Bitcoin, debido al gran consumo de energía que conlleva la minería.

Sin embargo, de acuerdo con Guarneros de Expansión, los estándares para estos procedimientos están cambiando, a fin de que esta tecnología sea más sustentable. Actualmente, la difícil relación entre las criptomonedas y el medio ambiente se debe a la necesidad de que mineros con máquinas capaces de realizar complejos problemas numéricos verifiquen la validez de las transacciones, con el propósito de que se envíe o reciba la divisa.

Tras llevar a cabo este procedimiento, las personas que se encargan de gestionar la operación, reciben cantidades de bitcoin o alguna criptomoneda como recompensa, pero para aumentar sus ganancias deben conectar más máquinas para trabajar a tiempo completo y, por lo tanto, el consumo de energía es demasiado alto.

No obstante, ejemplos como Ethereum, Avalanche o Cardano están migrando hacia la Prueba de participación, un nuevo estándar en la minería para aminorar el impacto ambiental, mismo que según Alejandro Rodríguez, director de blockchain en Dicio, mantiene la seguridad y robustez de la tecnología previamente conocida.

Esta vía, explica el especialista, es un mecanismo de consenso similar a la prueba de trabajo, solo que en este caso las personas participan de manera voluntaria como validadores de la red a partir de proporcionar parte de sus activos en criptomonedas.

En términos medioambientales, el impacto positivo de esta propuesta se basa en que los validadores no requieren grandes cantidades de poder computacional, pues su selección es al azar y no compiten con otras máquinas. Además, no deben extraer bloques, sino que solo los crean o los validan, lo cual se traduce en una mejor eficiencia energética.

La alternativa de Prueba de participación, según declaraciones de Vitalik Buterin, cocreador de Ethereum, también representa un beneficio para los participantes, pues estos son incentivados con una recompensa pagada en Ether, para permanecer en línea y mantener la red bajo control.

Este nuevo estándar, según las pretensiones, reduciría el consumo de energía entre 1,000 y 10,000 veces. “Pasamos de consumir la misma energía que un país mediano a consumir la misma energía que un pueblo”, comentó durante una entrevista con CNN Business.

En este sentido, activistas medioambientales han criticado que esos casos específicos no eximirá a la industria de las criptomonedas de su responsabilidad con la naturaleza y por ello, apunta Rodríguez, se requiere el desarrollo de estos nuevos procesos de minería en los que el cuidado del medio ambiente sea un asunto prioritario.

Fuente: Expansión

Foto: Unsplash

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