¿Cómo podremos medir el éxito de la cumbre COP26?

Del 31 de octubre al 12 de noviembre tendrá lugar en Glasgow la 26ª conferencia (COP26) de los 191 países firmantes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (UNFCCC).

Su principal objetivo es conseguir estabilizar la concentración en el aire de gases invernadero a un nivel que prevenga una interferencia peligrosa de las actividades humanas con el sistema climático global. Estas conferencias mundiales se vienen celebrando anualmente desde 1995.

¿Qué define el éxito de una COP?

Desde hace algunos años, coincidiendo con estas conferencias climáticas, también se organizan diversos eventos paralelos a los que se invita a asociaciones de municipios y regiones, organizaciones científicas y sociales, grupos no gubernamentales de activistas ambientales y empresas con intereses en acciones a favor del clima.

El objetivo es evitar que el calentamiento global a final de siglo llegue a los 2 ℃ respecto a la era preindustrial y se quede en torno a 1.5 ℃, como establece el artículo 2 de dicho acuerdo. En 2015 se solicitó a cada uno de los países que, en función de sus respectivas capacidades, aportaran compromisos “voluntarios” para reducir las emisiones a medio y largo plazo.

En ellos se debían incluir varios indicadores cuantificables. Entre otros, la reducción porcentual de emisiones prevista por cada país en 2030 respecto a un año de referencia.

Del análisis de aquellos NDC enviados por todos los países firmantes se concluyó que con tales compromisos de emisiones futuras el calentamiento global a final de siglo se estabilizaría muy por encima del objetivo acordado.

Hasta el pasado mes de julio, 113 países habían enviado los nuevos NDC con los que la UNFCCC ha confeccionado y publicado un informe de síntesis.

En él se constata la escasa reducción de emisiones a escala global que contemplan los nuevos compromisos respecto a los remitidos en 2015. Para el año 2030 apenas se corregía un 6% en el total de emisiones mundiales.

No es fácil otorgar una calificación al grado de éxito de una conferencia que reúne a delegaciones políticas de todos los países con el propósito de negociar acuerdos para atajar un problema global, donde se confronta el grado de compromiso y responsabilidad de cada uno de ellos con tan diversos intereses económicos en juego.

Quizá una forma razonable y objetiva de valorar el resultado de la COP26 sería examinando el nivel de cumplimiento de los mencionados dos compromisos prioritarios fijados en el Acuerdo de París para el año 2020.

Siguen estando muy alejados de la trayectoria de reducción global de emisiones que los científicos del IPCC han determinado para conseguir estabilizar el calentamiento global por debajo de 2℃ y cercano a 1,5℃.

Fuente: BBC

Foto: Unsplash

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