Ausencias y deudas en materia ambiental, un cambio indispensable para México

Se ha fallado en generar políticas que permitan atender los riesgos para los ciudadanos en materia ambiental, por ello queremos un cambio desde todos los ámbitos que permita solventar la crisis ambiental.

De acuerdo con Pablo Ramírez, Especialista en Energía y Cambio Climático de Greenpeace México, los efectos del cambio climático son cada vez más evidentes, en diversas formas, con diferentes impactos, pero cada vez más frecuentes y de mayor magnitud. México es un territorio con una alta vulnerabilidad al Cambio Climático. Solo en este año, nuestro país ha vivido incendios forestales, sequías intensas, el aumento del nivel del mar; tormentas tropicales, inundaciones, enfermedades vectoriales, huracanes, entre otros.

Así, mientras la crisis se acerca rápidamente, las medidas políticas para hacerle frente parecen estar borradas de la agenda pública. El debilitamiento de la ambición climática en la reelaboración de las contribuciones nacionalmente determinadas (NDC por sus siglas en inglés), la desaparición de fideicomisos de Cambio Climático y de atención a desastres naturales; el ejercicio de los recursos del anexo 16 (destinados a la adaptación y mitigación del Cambio Climático) para la construcción de ductos para transportar gas, la inversión en desarrollo de infraestructura fósil, nos coloca en una trayectoria climática que lejos de hacer frente al problema, lo exacerba. Estamos tratando de apagar el incendio con gasolina.

Así como los impactos del Cambio Climático son diferenciados, también la responsabilidad de la crisis es diferenciada. Tan solo 105 empresas son responsables del 70% del total de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) industriales (Pemex ocupa el lugar número 9). El norte global se ha desarrollado y ha acumulado gran cantidad de riqueza, que permite mantener su estilo de vida y sus hábitos de consumo; gracias a la explotación de la naturaleza, de la mano de obra y la emisión de grandes cantidades de GEI.

Hemos enfocado nuestra agenda en torno a la emergencia climática, trabajando desde el senado para lograr ese cambio que tanto necesita México. Apuntando a la emergencia ambiental que atraviesa México y a la falta de cumplimiento de los acuerdos internacionales en la materia, presenté una iniciativa para reformar el Título Vigésimo Quinto del Código Penal Federal.

Es un modelo económico de la máxima utilidad con la mínima conciencia, una falta de cumplimiento de los acuerdos internacionales, ya que solo existen castigos económicos a quienes cometen ecocidio, e incluso algunos de estos ecocidas, muchas veces los presupuestan y las afectaciones que hacen son irreversibles.

Se considera ecocidio, al daño irreparable y la destrucción de un ecosistema por causas directamente relacionadas con la actividad humana o derivadas de la misma, que se convierte en 5ta categoría en crímenes contra la paz en la Corte Penal Internacional, además, muchos países se han unido a este movimiento desde el año 2019.

Fuente: Energía hoy

Foto: Unsplash

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